Jul 01

LA PAZ SE CONSTRUYE CON JUSTICIA

Comunicado de la Convergencia 31 de Enero con motivo de la develación de una Placa Conmemorativa por los Masacrados

En el día 9 Kan según el Calendario Maya, 6 de julio de 2026 en el calendario gregoriano, la Comisión Presidencial por la Paz y los Derechos Humanos (COPADEH), conjunto con la Embajada de España en Guatemala y la Convergencia 31 de Enero, develaremos una placa en homenaje a las heroínas y los héroes masacrados hace 46 años.

El 31 de enero de 1980, fuerzas represivas del Estado violentaron la inviolabilidad de la Embajada de España y provocaron la muerte de 37 personas entre funcionarios diplomáticos, visitantes y representantes de organizaciones sociales que habían ocupado pacíficamente esa sede para denunciar la represión contra comunidades indígenas y campesinas del norte de Quiché. Tres personas más fueron asesinadas en hechos posteriores vinculados a este crimen.

La develación de esta placa constituye un acto de memoria y dignificación de las víctimas. Su significado adquiere especial relevancia en el marco de la Conmemoración del 30 aniversario de la Firma de los Acuerdos de Paz, recordándonos que la construcción de una paz firme y duradera requiere verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

La Masacre en la Embajada de España fue reconocida por los tribunales guatemaltecos como un crimen de Estado. En 2015, Pedro García Arredondo, entonces jefe del Comando Seis de la Policía Nacional, fue condenado por su participación en estos hechos. La sentencia estableció la responsabilidad estatal en la violación de derechos fundamentales y representó un avance histórico en la lucha contra la impunidad. Aunque la justicia sigue siendo incompleta, este fallo demostró que la verdad puede abrirse paso incluso después de décadas de silencio.

Recordar a las víctimas no es únicamente un ejercicio de conmemoración. Es reconocer la dignidad de quienes lucharon por denunciar la injusticia, señalar las causas estructurales que dieron origen a la guerra interna y reafirmar el compromiso de que hechos como estos nunca vuelvan a repetirse.

La memoria exige más que símbolos. Exige verdad, justicia y transformaciones reales, pues la paz no se decreta, sino que se construye cada día. Y sin memoria, no hay justicia; sin justicia, no hay paz.

La memoria es una forma de defender el futuro. La paz es hoy.

NO LOS OLVIDAMOS. LA LUCHA SIGUE.

Ni olvido ni perdón. JUSTICIA.

Libertad para los presos políticos.

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