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Lugares marcados para ayudar a l@s migrantes que cruzan la frontera

La caravana de bienvenida a l@s refugiad@s recorrió durante 3 días la frontera Canadá-Estados Unidos para recorrer pueblos y ciudades, con el objetivo es reforzar una red de apoyo y solidaridad con l@s refugiad@s e informar a l@s vecin@s de la región fronteriza sobre el grave Acuerdo entre Estados Unidos y Canadá en cuanto a l@s migrantes y la importancia de apoyar y solidarizarse con quienes cruzan la frontera de manera irregular.

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Caravane de bienvenue pour les réfugié.e.s – Frontière Canada-É.U. 29 juin au 1er juillet from Simon Van Vliet on Vimeo.

Llamado a la acción

En el último año, miles de personas han entrado a Canadá a pie desde Estados Unidos, buscando un refugio seguro. Cada día llegan más personas. Este es un fenómeno que  frecuentemente se relaciona con Trump, pero debe ser entendido en el contexto global: en todo el mundo, más de 21 millones de personas han sido forzadas a dejar sus hogares y a emigrar a causa de las guerras, la opresión política, la violencia militar, la pobreza extrema, la inseguridad social, así como por razones ligadas al cambio climático y las políticas extractivistas de las empresas mineras. Estas condiciones han sido creadas principalmente por las políticas imperialistas y de despojo en las que participan de forma central países como Canadá y los Estados Unidos. A pesar de que el gobierno canadiense està directamente involucrado en la devastación económica y social de países a lo largo del Medio Oriente, América Latina, el Caribe, África y Asia, busca limitar quién entra y quién puede quedarse legalmente.En Solidaridad sin fronteras, rechazamos la narrativa racista e islamofóbica, así como la cobertura mediática que nos ofrecen falsas ideas sobre los migrantes. Hacemos un llamado a la apertura de las fronteras, a la solidaridad radical, a la ayuda mutua con y entre migrantes, y a la creación de ciudades solidarias. Exigimos el fin de las deportaciones, la detención de inmigrantes y la doble pena. También demandamos un proceso inclusivo y permanente de regularización que brinde el derecho a todo ser humano que habita en este territorio a un estatus legal (!Status para tod@s ya!)

Apartheid Global

Las fronteras juegan un rol crucial en el sistema capitalista y en la llamada “crisis migratoria”. Canadá y los Estados Unidos fueron fundados sobre el robo y la apropiación de tierras indígenas, así como sobre el genocidio y el desplazamiento de los pueblos indígenas. Estas fronteras, originalmente establecidas por las guerras coloniales para beneficiar a los colonizadores europeos, funcionan como mecanismos de control migratorio. Ellas impiden que las personas dejen la violencia, la pobreza y la explotación en sus países, empujan a las familias de país en país y las fuerzan a abordar peligrosos botes y a hacer largos recorridos a través de los desiertos y la nieve. Las fronteras empujan a las personas a la precariedad sin un estatus legal, criminalizandolas. Las fronteras mantienen el sistema de apartheid global en su lugar.

No más caso por caso

Los refugiados y las refugiadas que vienen de los Estados Unidos a Quebec y a Canadá no han tenido más opción que cruzar irregularmente en Roxham Road y en otros puntos improvisados a partir del Acuerdo del Tercer País Seguro (Safe Third Country Agreement), que fue implementado en 2004. Este acuerdo entre Canadá y Estados Unidos impide a los migrantes hacer demandas de refugio en un puesto fronterizo regular si vienen de Estados Unidos (y viceversa). Esto significa que las y los migrantes que entran a Canadá desde Estados Unidos solo pueden hacer una demanda de refugio si primero cruzan “irregularmente”. Esta política le ha costado la vida a migrantes (honramos la memoria Mavis Otuteye que murió en junio 2017) y ha causado que otras personas hayan perdido su estatus legal o hayan sido deportadas.

Aquellas personas que han llegado a Canadá han sido alentados a poner sus esfuerzos y esperanzas en sus casos individuales: ellas tratan de probar que son “verdaderos refugiados(as)” o “buenos migrantes”. Esta larga lucha burocrática genera en estas personas aislamiento y les impide canalizar su energía en la lucha colectiva. En los últimos años, aproximadamente el 40% de las demandas de refugio hechas desde Canadá fueron rechazadas. Es posible que la tasa de rechazo sea aún más elevada para los grupos de personas que han cruzado irregularmente la frontera debido a que han recibido poco apoyo para hacer sus demandas y han estado fuera de sus países de origen por muchos años. Pronto, muchas personas que aspiran a obtener el estatus de refugio serán rechazadas y tendrán que tomar  una decisión: quedarse en Canadá sin papeles o ser deportadas a sus países de origen. El sistema de refugio canadiense lidiará sutilmente con “el problema”, fuera de la luz de los medios, juzgará a las personas individualmente, y luego, una a una, deportará o criminalizará a miles de ellas.

Rechazando las divisiones raciales

El discurso dominante y la cobertura mediática alimentan las divisiones entre grupos sociales que deberían aliarse contra la actual distribución injusta de la riqueza y el poder. Al presentar la situación como humanitaria en lugar de política, el discurso dominante esconde el rol que juegan las fronteras en mantener esta distribución desigual. La manera en que Canadá ha contribuido a empujar a las personas fuera de sus hogares raras veces se menciona.

Los discursos de extrema derecha de grupos como La Meute y Storm Alliance son alentados por la normalización de actitudes islamófobas y racistas por parte de los medios de comunicación dominantes, los políticos y el gobierno. Al declarar que están sólo contra los “migrantes ilegales”, estos grupos tratan de convencer a otros de que los(as) migrantes que cruzan irregularmente son “criminales”. Haciendo alusión a los miedos islamófobos y racistas contra las personas negras y morenas, los grupos de extrema derecha en Europa, Estados Unidos, Canadá y Quebec propagan la confusión y el miedo a la “invasión” y el “terrorismo”, y motivan al Estado a expandir la seguridad de la frontera y la vigilancia de migrantes.

Así, en lugar de que el conflicto sea definido por la división entre quienes son poderosos/ricos, y quienes son pobres/oprimidos, este se define por la división entre las personas al interior de Quebec o de Canadá (que estarían luchando para mantener programas sociales para su propio grupo y mantener “sus propios” valores, etc.) y las personas que están afuera/recién llegan a Quebec o a Canadá (representada como competidoras por recursos escasos, que “se saltan la fila”, que amenazan la seguridad, etc.).

Llamado a la acción!

APOYAMOS LA LIBERTAD QUE TODAS LAS PERSONAS MIGRANTES TIENEN A QUEDARSE, DESPLAZARSE, REGRESAR. APOYAMOS ESPECÍFICAMENTE A LAS PERSONAS MIGRANTES EN ESTADOS UNIDOS, YA SEA QUE DECIDAN QUEDARSE EN ESTADOS UNIDOS O CRUZAR DE LA MANERA EN QUE PUEDAN A CANADÁ.

FRENTE AL ENFOQUE DEL ANÁLISIS CASO POR CASO IMPUESTO POR EL ESTADO, DEBEMOS ORGANIZARNOS COLECTIVAMENTE Y APOYARNOS LOS UNOS A LOS OTROS.

AL MISMO TIEMPO QUE NOS OPONEMOS A LA PROPAGANDA ANTI-MIGRANTE Y LAS DIVISIONES FABRICADAS, DEBEMOS CONSTRUIR SOLIDARIDAD CONCRETA.

Aquí sugerimos algunas cosas que podríamos hacer en nuestras comunidades:

En todas partes en Canadá:

–  Organizar/unirse a las movilizaciones que exigen que Canadá abandone su enfoque del caso por caso y que en lugar de ello implemente un programa de regularización inmediato para todas las personas que crucen la frontera y todas las personas indocumentadas que ya se encuentran en Canadá (en Montreal, manténganse en contacto con Solidaridad sin fronteras).

– Cuestionar e impugnar al gobierno (con campañas públicas, foros, en los medios, etc.) sobre su política del Tercer país seguro.

– Para las organizaciones que ofrecen servicios: únanse a su campaña local por una ciudad solidaria/santuario para ofrecer servicios a todos y todas, independientemente de su estatus y nunca permita el acceso de CBSA/ASFC (en Montreal, puede firmar la declaración por una ciudad solidaria de Solidaridad sin Fronteras aquí: http://bit.ly/2lFerMi)

En general, hacemos un llamado a una organización de base, efectiva, no jerárquica e inclusiva, basada en la ayuda mutua y la solidaridad radical, usando diversidad de tácticas y acción directa para fortalecer la resistencia de las comunidades a los controles de frontera en nuestras ciudades, la lucha contra las deportaciones y las detenciones, así como para derrotar al movimiento fascista y apoyar activamente  las luchas anticoloniales y la soberanía indígena.

 

Fuente: Solidaridad sin frontera