InicioNoticiaHidroeléctrica en Comala afectaría al ambiente y a las poblaciones: Bios Iguana

Hidroeléctrica en Comala afectaría al ambiente y a las poblaciones: Bios Iguana

Luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), dio a conocer en su Gaceta Ecológica del día 31 de marzo de este año, la posible construcción de una presa hidroeléctrica, promovida por la empresa Generación Enersi S.A. de C.V. en el río Armería, dentro de los límites del municipio de Comala, la organización ambientalista Bios Iguana declaró en voz de su coordinadora, Esperanza Salazar Zenil, que dicha obra generará impactos ecológicos irreversibles al río, además, representará un riesgo para las poblaciones aledañas por posibles inundaciones, sin omitir la contaminación que generaría.

En entrevista para Ojalá Prensa Libre, la ambientalista señaló que las hidroeléctricas generan un impacto ambiental destructivo, ya que “al poner una barrera al agua, disminuyen el flujo (del río) considerablemente haciendo que cientos de especies silvestres desaparezcan”, además, “se inundan grandes extensiones de territorio, que alberga bosques, selvas, tierras agrícolas fértiles, praderas e incluso pueblos enteros que son desplazados. Hay muchos casos de pueblos que han sido inundados, quedando ahí su historia, su cultura, sus muertos.”

A pesar de que el Protocolo de Kioto -firmado por varios países para disminuir los gases de efecto invernadero-, califica a las hidroeléctricas como proyectos generadores de energía limpia, para la activista Esperanza Salazar eso es totalmente falso: “las hidroeléctricas producen energía sucia, por la cantidad de impactos que generan, además de que está comprobado que el 5% de los gases de efecto invernadero que destruye la capa de ozono es generado por represas”, apuntó.

Así mismo, recalcó que “son muchos los ejemplos que tenemos de desastre y destrucción que han generado las represas de cualquier tipo en el país y el mundo entero, ya sean para generar energía, para captación de agua para agricultura u otro uso”, siendo el desplazamiento de millones de personas y el desbordamiento o reviente de las cortinas sus principales efectos negativos.

¿Quiénes ganan y quiénes pierden con el proyecto?

Para la ambientalista, los únicos que se ven perjudicados con la aprobación de estos mega proyectos, son las personas originarias del lugar, ya que argumenta que “con nuestros bienes comunes naturales, nuestra salud, nuestro territorio, estaremos ayudando al enriquecimiento de empresas privadas y a la destrucción de nuestro entorno”, siendo las empresas privadas -mayoritariamente extranjeras- quienes son las encargadas de la generación de energía en nuestro país.

A su vez, Salazar Zenil cuestiona: “¿Qué va a pasar en el Río Armería que de por sí ya su flujo ha disminuido? ¿Qué pasará con los cultivos, con la pesca, con las comunidades que se abastecen de esa agua, inclusive Manzanillo que se abastece de agua del río Armería? ¿Qué pasará con los manglares de la laguna de Cuyutlán que están de por sí amenazados por la apertura del canal de Tepalcates para la construcción de la Regasificadora; que no tendrán el flujo de agua dulce que trae los minerales y los nutrientes y que al juntarse con el agua salada le da el sustento al ecosistema de manglar y a las especies que se reproducen en ellos? La cuña salina avanzará y ya no será posible cultivar en las tierras que ahora son utilizadas para ello”.

De igual manera, sostuvo que las empresas responsables de los deterioros, como una manera de compensar a los pueblos afectados, “ les construyen casas muy pequeñas en lugares alejados, donde no hay agua, donde no hay tierras para cultivar”.

“Todo esto sin mencionar la violación a los derechos de los pueblos de consultarlos antes de que cualquier proyecto se lleve a cabo en sus territorios, de la persecución o criminalización o hasta asesinato a quienes se atreven a oponerse a los proyectos”, expresó.

La empresa Generación Enersi

La empresa Generación Enersi S.A. de C.V., quien es la que promueve el mega proyecto de la hidroeléctrica en el río Armería, “tiene ya un historial en el país, así como muchas otras empresas, y no es ninguna casualidad que en los lugares donde pretenden construir o se han construido represas hay proyectos mineros”, sostuvo Salazar Zenil.

Al respecto, indicó que “las minas de extracción de oro, dependiendo del tamaño, utilizan de entre 1 y 3 millones de litros de agua cada hora, así que no es difícil adivinar porqué escogieron esa parte del río Armería que se encuentra ubicado cerca de las 2 concesiones mineras en Zacualpan, Comala”.

No se les consulta a los pueblos afectados

Sobre la aprobación de este tipo de proyectos sin la consulta ni la información a los pueblos afectados, Esperanza Salazar declaró que “se aprueban solamente con la venia de las autoridades”, por lo tanto, “las comunidades o dueños de los terrenos se enteran cuando ya todo está cocinado, o en el mejor de los casos si alguien solicita consulta pública, hacen una reunión pantomima, sacan la foto y con eso justifican la consulta”, dijo.

Por lo anterior, la ambientalista considera que “es imprescindible que la SEMARNAT a través de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental, el Gobierno del Estado y los Gobiernos Municipales, consulten no sólo a los afectados del territorio donde se pretende construir la hidroeléctrica, sino a todos los que van a ser afectados cuenca abajo”.

No obstante, Salazar Zenil recordó que “Ignacio Peralta (actual gobernador de Colima) y Nabor Ochoa, Secretario de Fomento Económico y Presidente Municipal de Manzanillo respectivamente en ese entonces, fueron quienes promovieron esos proyectos, que a lo largo de 10 años no han dejado más que destrucción y algunos pescadores que prefirieron suicidarse a continuar viviendo en la pobreza”.

Alternativas a la construcción de mega proyectos

Para Esperanza Salazar, “ningún proyecto hidroeléctrico es necesario. México produce mucha más energía de la que gasta”.

Indicó que “el 40% de la capacidad instalada de la CFE no está operando, por que las empresas privadas ya están generando su propia energía ¿Por qué seguir autorizando hidroeléctricas en lugar de echar a andar la capacidad que la CFE ya tiene?”.

Opinó que la salida está en cambiar el modelo de producción y de desarrollo “no estar generando cada vez más energía para saciar la ambición de este modelo que lo único que hace es seguir acumulando riqueza en unas cuantas manos a costa del sufrimiento y la vida de millones de personas en el mundo”, dijo.

Finalmente, la coordinadora de Bios Iguana expresó que” la solución no está en alimentar es mismo sistema que es un barril sin fondo, no hay planeta que alcance, como dijo Berta Cáceres: Despertemos Humanidad ya no hay tiempo”.