El Comité por los Derechos Humanos en América Latina
Ante los recientes hechos intervencionistas por los que ha atravesado el pueblo venezolano, resultado del ataque militar del Gobierno de los Estados Unidos de América a la República Bolivariana de Venezuela el pasado 3 de enero, el CDHAL se une a las manifestaciones internacionales de repudio ante estos hechos de carácter imperialista.
Frente a este ataque imperialista que dejó como resultado cien personas muertas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, nos solidarizamos con las familias de las víctimas mortales de este atentado y enviamos un fraternal abrazo a los venezolanos y las venezolanas que están resistiendo.
Pasada más de una semana desde estos hechos, vemos con preocupación que las acciones intervencionistas del gobierno de Donald Trump no solo afectan a Venezuela, sino a toda la región de América Latina, principalmente a los países con gobiernos que defienden su soberanía frente a las presiones políticas y económicas de los Estados Unidos.
El ataque militar a Venezuela se ha llevado a cabo bajo falsos argumentos de paz y liberación de un supuesto narcoestado. Estos falaces argumentos sólo pretenden justificar lo injustificable: la ocupación y el robo por parte de Estados Unidos de las reservas petroleras y de los recursos naturales venezolanos. Sobra decir que esta intervención también afecta a países como Cuba, que recibe ayuda energética luego del bloqueo comercial impuesto por los Estados Unidos desde hace más de cinco décadas.
Vemos con preocupación que el ataque militar haya sido televisado y visto por millones de personas en todo el mundo, y que un acto atroz se haya convertido en un espectáculo de hazaña victoriosa para los Estados Unidos, provocando desinformación y división entre la opinión internacional. Es fuertemente probable que la ideología del trumpismo y el ataque a Venezuela tengan un impacto negativo en los países latinoamericanos que celebrarán elecciones presidenciales este año: Brasil, Colombia, Costa Rica, Perú y Haití. La instrumentalización del miedo se activará como una estrategia de la extrema derecha y sus medios de comunicación para manipular y controlar a la población, con el fin de validar el intervencionismo de los Estados Unidos y su posicionamiento de poder.
Ejemplo de ello son las elecciones en Honduras 2025, donde diversas organizaciones han denunciado que tras la intervención del presidente Trump en las elecciones generales hondureñas, el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró Presidente electo al candidato preferido de Trump, Nasry Asfura, del Partido Nacional. Poco después de las elecciones, Trump cumplió su promesa de indultar al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (JOH), también del Partido Nacional. JOH cumplía una condena de 45 años de prisión por narcotráfico y delitos relacionados con armas en Estados Unidos.
Ante el cínico intervencionismo y amenazas de los Estados Unidos hacia América Latina, como organización canadiense, el CDHAL exige que el gobierno de nuestro país se manifieste, no solo en defensa del derecho internacional, sino también en contra de la ocupación y la intervención militar de los Estados Unidos a Venezuela.
Debemos destacar que frente a este oscuro periodo para el mundo y en especial para los países del Sur, vemos luces de esperanza y resistencia. Vemos al pueblo venezolano firme contra el intervencionismo militar, un pueblo que se sostiene dignamente ante las continuas amenazas del imperialismo, las calles repletas en distintas ciudades no se pueden ocultar. También salen a relucir los proyectos sociales que a contrapelo de todo han dado semillas y frutos de organización de acción aquí y allá. Escuchamos miles de voces que desde las calles exigen la paz verdadera, no la falsa paz que se ganan los vendepatrias con premios. Vemos cómo la comunidad internacional rechaza el proyecto militar e intervencionista, organizado o fortaleciendo comités de apoyo a favor del pueblo de Venezuela, pueblo que es un ejemplo de movilización y dignidad contra el neo-imperialismo estadounidesnse de la era de Trump.
Desde Montréal, Canadá enviamos un saludo fraterno y solidario a las y los venezolanos que están dentro y fuera de Venezuela. Así como a las organizaciones que están resistiendo desde el territorio, defendiendolo, y que reconstruyen su proyecto de país tal y como lo soñó Bolívar, ¡una Venezuela de eterna primavera libre y soberana!
Atentamente,
El equipo CDHAL