{"id":1003082,"date":"2024-06-11T18:44:43","date_gmt":"2024-06-11T17:44:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cdhal.org\/?p=1003082"},"modified":"2024-06-11T18:44:43","modified_gmt":"2024-06-11T17:44:43","slug":"nina-gonzalez-un-rostro-clandestino-una-voz-fuerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/nina-gonzalez-un-rostro-clandestino-una-voz-fuerte\/","title":{"rendered":"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte"},"content":{"rendered":"<p>Escrito por Mar\u00eda Gabriela Aguzzi, La Converse, 31 de mayo de 2024<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Nina Gonz\u00e1lez* habla ante el p\u00fablico o los medios de comunicaci\u00f3n en nombre del Comit\u00e9 de Mujeres del Centro de Trabajadores Inmigrantes (ILC, por sus siglas en ingl\u00e9s), siempre lleva mascarilla y gafas.<\/p>\n<p>La idea es que nadie pueda ver su rostro, pero que podamos escuchar su voz. Al igual que decenas de miles de personas en Canad\u00e1, unas 500.000, seg\u00fan las estad\u00edsticas del gobierno federal, Nina vive escondida porque no tiene papeles.<\/p>\n<p>Esta activista por los derechos de las mujeres lleg\u00f3 a Montreal con su hija, que entonces ten\u00eda 14 a\u00f1os, en 2008. 16 a\u00f1os despu\u00e9s, a los 50 a\u00f1os, Nina parece una ni\u00f1a, lo que corresponde a su estilo de vestir. Sus ojos son grandes, al igual que su sonrisa, rasgos que la gente no suele ver.<\/p>\n<p>En Canad\u00e1, pens\u00f3 que hab\u00eda ganado la loter\u00eda, ya que estaba descubriendo una paz que nunca hab\u00eda conocido. V\u00edctima de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica, abandono y precariedad constante en Bogot\u00e1, salir de Colombia le dio una nueva oportunidad de vida.<\/p>\n<p>Pero saborear esta paz dur\u00f3 poco para esta madre soltera, que mueve las manos elocuentemente cuando habla. Mal asesorada por un consultor migratorio de origen latinoamericano, present\u00f3 un caso de refugiado que no era real. Su solicitud y la de su hija fueron rechazadas.<\/p>\n<p>\u200d<\/p>\n<p><strong>Una cadena de acontecimientos<\/strong><\/p>\n<p>El d\u00eda de la entrevista, Nina olvid\u00f3 su mascarilla en casa. Confiada, decide continuar la entrevista. Era la primera vez que ve\u00edamos su rostro, rodeado de su pelo rizado.<\/p>\n<p>Es jovial, a pesar de que sus ojos muestran fatiga. Sentimos que quiere contarnos su historia. Cuanto m\u00e1s habla, m\u00e1s segura parece estar. Sonr\u00ede casi durante toda la entrevista.<\/p>\n<p>Su tiempo con nosotros es limitado porque tiene que ir en menos de una hora a una casa en Outremont donde est\u00e1 limpiando ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Este es uno de los trabajos <em>cash <\/em>que la activista realiza regularmente. Sin embargo, mientras esperaba una respuesta a su solicitud de refugio, logr\u00f3 obtener un diploma como asistente, lo que le permiti\u00f3 adquirir experiencia en el cuidado de personas mayores.<\/p>\n<p>A pesar del tiempo limitado de nuestra reuni\u00f3n, Nina habla despacio y con franqueza. Sus emociones est\u00e1n en primer plano. Sonr\u00ede cuando habla de su activismo por las mujeres y los inmigrantes indocumentados, un compromiso que la hace sentir \u00fatil. Sus ojos dan testimonio del dolor que lleva dentro.<\/p>\n<p>\u00abLlegu\u00e9 a Montreal en pleno verano. Fue fant\u00e1stico\u00bb, dice, mirando por la ventana de la cafeter\u00eda al sol de las 9 de la ma\u00f1ana, un d\u00eda de primavera que se parece m\u00e1s al verano.<\/p>\n<p>\u00abVengo de un entorno donde ha habido mucha violencia. Econ\u00f3mica, f\u00edsica y familiar. Venir a Montreal fue una oportunidad para probar suerte. Nunca hab\u00eda estado en un avi\u00f3n en mi vida. Cuando surgi\u00f3 la oportunidad, porque un conocido me prest\u00f3 dinero, no lo pens\u00e9 dos veces. La situaci\u00f3n que estaba viviendo en Colombia con mi hija era muy dif\u00edcil\u00bb.<\/p>\n<p>Para venir a Montreal, Nina recibi\u00f3 unos 2.000 d\u00f3lares de este conocido, cuya identidad prefiere no mencionar. \u00abEra dinero que nunca hab\u00eda visto, una fortuna\u00bb, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Su viaje no fue directo. Primero tuvo que hacer escala en M\u00e9xico, donde obtuvo documentos mexicanos falsos para poder viajar a Montreal sin visa. Los colombianos est\u00e1n obligados a presentar este documento para ingresar al pa\u00eds. Una vez que lleg\u00f3 al aeropuerto Trudeau de Montreal, dijo que era colombiana y que estaba en Canad\u00e1 para solicitar asilo.<\/p>\n<p>El gobierno de Stephen Harper impuso un requisito de visa a los mexicanos en 2009, una medida que fue levantada por el gobierno de Trudeau en 2016 y reimpuesta en 2024 por el propio Trudeau.<\/p>\n<p>\u00abLa verdad es que no era consciente de lo que hac\u00eda. Yo ten\u00eda 34 a\u00f1os y mi hija 14. Estaba desesperada porque quer\u00eda salir del contexto de violencia en el que viv\u00eda\u00bb, dice.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a Saint-L\u00e9onard, Nina estaba feliz. \u00abCuando vi la ciudad, el ambiente social, la din\u00e1mica de Montreal, me sent\u00ed feliz. Pero tambi\u00e9n empec\u00e9 a encontrar dificultades. La primera fue la estafa de la persona que me asesor\u00f3 en mi expediente. Un colombiano que hablaba espa\u00f1ol, que yo necesitaba porque a\u00fan no hab\u00eda aprendido franc\u00e9s\u00bb, dice la activista, que ahora da conferencias de prensa en el idioma de Dany Laferri\u00e8re.<\/p>\n<p>\u00abEso es lo que les pasa a muchos inmigrantes\u00bb, a\u00f1ade. \u00abCuando vienes aqu\u00ed, hablas a muchos abogados y consultores de inmigraci\u00f3n, entre comillas, pero estas son personas que solo quieren tomar el dinero. No tienen \u00e9tica, no tienen valores humanos, solo da\u00f1an la vida de una persona y eso es lo que me pas\u00f3 a m\u00ed\u00bb, lamenta. Sus ojos se empa\u00f1an, trata de ocultarlo continuando la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El consultor de inmigraci\u00f3n le sugiri\u00f3 que presentara un expediente de refugiado falso (una historia que no era real), explicando que tendr\u00eda muchas posibilidades de que su solicitud fuera aceptada.<\/p>\n<p>\u00abS\u00e9 que yo tambi\u00e9n soy culpable, porque acept\u00e9 su sugerencia y, al hacerlo, comet\u00ed un error muy grande. Mi credibilidad se ve muy afectada a los ojos de los servicios de inmigraci\u00f3n\u00bb, lamenta.<\/p>\n<p>Piensa en voz alta: \u00abVenimos de pa\u00edses y de un contexto de precariedad. Muchas ausencias. Crec\u00ed con mi abuela y ella me inculc\u00f3 muchos valores, pero lo que pasa es que cuando te encuentras con estas personas que dicen que quieren ayudarte, utilizan la precariedad, la ignorancia y la desesperaci\u00f3n y simplemente toman tu dinero\u00bb. Un d\u00eda, incluso pag\u00f3 100 d\u00f3lares para que le leyeran un documento de inmigraci\u00f3n en franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Nina le pag\u00f3 a este primer asesor unos 3.000 d\u00f3lares. \u00abMe atrevo a decir que al final del d\u00eda, esta gente es una especie de mafia, porque te arruinan la vida\u00bb.<\/p>\n<p>Como suele ocurrir en la vida de los solicitantes de asilo, esperar una respuesta de Inmigraci\u00f3n es parte de la vida cotidiana. pero Nina no se dio por vencida. Sin experiencia en el campo, aprob\u00f3 un certificado como trabajadora de apoyo personal y trabaj\u00f3 en residencias para personas mayores. Su hija iba a la escuela y se hab\u00eda integrado en su comunidad.<\/p>\n<p>\u00abEn 2011, tuve mi audiencia y tengo que decir que, como solicitante de asilo, te tratan como a un criminal. No conozco a una sola persona que haya venido a pedir asilo que me haya dicho que la hab\u00edan tratado bien\u00bb.<\/p>\n<p>\u200d<\/p>\n<p><strong>Solicitudes rechazadas<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la audiencia, su solicitud de asilo fue rechazada. Asesorada por un nuevo abogado de inmigraci\u00f3n, Nina apel\u00f3 la decisi\u00f3n ante el tribunal federal y la respuesta fue nuevamente rechazada.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, remiti\u00f3 un caso a la Evaluaci\u00f3n de Riesgos Previa a la Expulsi\u00f3n (PRRA, por sus siglas en ingl\u00e9s), que permite a las personas que necesitan ser expulsadas de Canad\u00e1 buscar protecci\u00f3n en el pa\u00eds de acogida. El objetivo es describir los riesgos que corren en caso de desahucio. Las personas que son aprobadas para un PRRA pueden permanecer en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Para este procedimiento, Nina se apoy\u00f3 en una recomendaci\u00f3n que le hizo otro latinoamericano. Este conocido le dijo que ten\u00eda contactos dentro del departamento de inmigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abVuelvo a lo mismo y este es un consejo para la gente que va a leer tu art\u00edculo: piensas que aqu\u00ed las cosas son como en tu pa\u00eds, en tu sociedad. Que no hay necesidad de hacer cola, etc&#8230; Llegu\u00e9 con estas creencias. Y as\u00ed fue como ca\u00ed en la misma trampa. Le cre\u00ed a esta persona que me dijo que me ayudar\u00eda a conseguir mi residencia y que termin\u00f3 rob\u00e1ndome 13.000 d\u00f3lares\u00bb.<\/p>\n<p>Fue una \u00e9poca muy dif\u00edcil\u00bb, admite Nina. \u00abY no estoy hablando de dinero, porque en esta etapa de la vida, sabes que va y viene. Fue el da\u00f1o emocional lo que nos arrastr\u00f3 a mi hija y a m\u00ed al fondo\u00bb, lamenta, sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La orden de desahucio y el paso a la clandestinidad<\/strong><\/p>\n<p>A finales de 2014, cuando se hab\u00edan rechazado todos los pasos posibles para permanecer en Canad\u00e1, con la excepci\u00f3n de la residencia humanitaria, para la que Nina Gonz\u00e1lez a\u00fan no hab\u00eda solicitado, la madre y la hija recibieron una notificaci\u00f3n de citaci\u00f3n de Inmigraci\u00f3n Canad\u00e1.<\/p>\n<p>\u00abFueron lo suficientemente crueles como para fijar la fecha de mi expulsi\u00f3n el mismo d\u00eda de mi cumplea\u00f1os, que es en enero. Inform\u00e9 de lo que estaba sucediendo en el trabajo, porque todav\u00eda ten\u00eda un estatus impl\u00edcito. Mi jefa, una enfermera de la residencia de ancianos, se enfad\u00f3 y llor\u00f3 conmigo. Me sorprendi\u00f3 este amor. Me pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda ayudarme, pero realmente no sab\u00eda c\u00f3mo\u00bb.<\/p>\n<p>Nina no sab\u00eda que era elegible para convertirse en trabajadora extranjera, porque la empresa para la que trabajaba pod\u00eda solicitarlo. \u00abEs un grupo s\u00f3lido con presencia en todo Montreal, pero desafortunadamente no sab\u00eda que ten\u00eda esa oportunidad y as\u00ed fue como desaparec\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed comenz\u00f3 otra etapa para Nina y su hija en Canad\u00e1, la de pasar a la clandestinidad.<\/p>\n<p>\u00abMi hija ni siquiera pudo terminar la escuela secundaria y todo esto me pes\u00f3. Ella trabajaba, como yo. Cuidaba beb\u00e9s. Trabaj\u00f3 muy duro. En un momento dado, pens\u00f3 que lo mejor para ella era regresar a Colombia, pero la noche antes de la fecha de deportaci\u00f3n, est\u00e1bamos en casa, tratando de ver una pel\u00edcula para calmarnos. La verdad es que no pod\u00edamos separarnos, porque siempre hemos estado juntas. &#8216;Pase lo que pase, mam\u00e1, vamos a seguir juntas, me dijo esa noche\u00bb, recuerda con voz temblorosa.<\/p>\n<p>La clandestinidad y el aislamiento provocaron un deterioro de la salud mental de Nina Gonz\u00e1lez, que sufr\u00eda una depresi\u00f3n severa.<\/p>\n<p>\u00abEs muy dif\u00edcil. Esta es la vida de un ser humano. Estamos hablando de a\u00f1os. No uno, ni dos, ni tres, sino 10, 15, 20 a\u00f1os que muchos inmigrantes indocumentados pasan en Canad\u00e1. En lo personal, no tengo ra\u00edces en Colombia, no me falta nada all\u00ed, porque nunca he pertenecido a ning\u00fan lado. No hay un c\u00edrculo familiar, sino violencia y abuso\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Encontrar una voz en el activismo<\/strong><\/p>\n<p>En 2018, Nina Gonz\u00e1lez se puso en contacto con el Comit\u00e9 de Mujeres del Centro de Trabajadores Inmigrantes (CTI) gracias a una amiga. Al igual que muchas de las mujeres con las que habla hoy en d\u00eda en su papel de acompa\u00f1ante comunitaria, ganarse la confianza ha sido una tarea abrumadora.<\/p>\n<p>\u00abCuando llegu\u00e9 al comit\u00e9, empec\u00e9 a ver la din\u00e1mica del trabajo y me di cuenta de que pod\u00eda hacer o\u00edr mi voz. El comit\u00e9 me permiti\u00f3 expresar mi dolor. Me sent\u00ed reconocida\u00bb, dice en tono aliviado.<\/p>\n<p>V\u00edctima de acoso sexual por parte de un hombre en uno de los trabajos que ten\u00eda en Montreal, Nina pudo confiar en un grupo de mujeres. Una voz que form\u00f3 parte de un conjunto de testimonios presentados por el Comit\u00e9 de Mujeres del Centro de Trabajadores Inmigrantes (CTI) ante el Ministerio de Trabajo y la Comisi\u00f3n de Normas, de Igualdad, Salud y Seguridad del Trabajo (CNESST), como parte de un escrito para que las mujeres sin estatus puedan presentar denuncias ante las autoridades competentes.<\/p>\n<p>\u00abEste aspecto tambi\u00e9n fue muy traum\u00e1tico para m\u00ed. Y lo aguant\u00e9 mucho tiempo porque no ten\u00eda otra opci\u00f3n. Pero un d\u00eda, no pude soportarlo m\u00e1s porque el hombre en cuesti\u00f3n se volvi\u00f3 muy agresivo. Me record\u00f3 lo que hab\u00eda vivido en Colombia. En pleno invierno, sin saber muy bien qu\u00e9 hab\u00eda pasado, dej\u00e9 mi trabajo, sin ponerme un abrigo, nada, solo mi delantal de trabajo\u00bb.<\/p>\n<p>En el comit\u00e9 de mujeres, Nina se entera de que hay diferentes niveles de acoso y que las v\u00edctimas pueden ser mujeres j\u00f3venes o mayores.<\/p>\n<p>\u00abHemos escuchado casos de latinas, mujeres africanas, mujeres de diversos or\u00edgenes, personas de sesenta a\u00f1os, que han sido v\u00edctimas de abuso. A menudo, no somos conscientes de lo que nos est\u00e1 pasando. Escuchar estas historias me doli\u00f3 mucho y todav\u00eda no encuentro las palabras cuando es mi turno de decir que yo tambi\u00e9n fui una v\u00edctima\u00bb.<\/p>\n<p>Recuperar la confianza tambi\u00e9n ha sido parte de la curva de aprendizaje de Nina como activista.<\/p>\n<p>\u00abNo es f\u00e1cil, porque siempre tengo miedo. Pero me sorprendi\u00f3 ver que ten\u00eda habilidades. Fue a trav\u00e9s de la coordinadora comunitaria del comit\u00e9, Viviana, que me enter\u00e9. He creado lazos de confianza y me siento feliz. Me siento \u00fatil, ya no me siento tan sola\u00bb, dice con una sonrisa en los ojos.<\/p>\n<p>\u00abHoy puedo hablar por las que no tienen voz, por las mujeres como yo, como mi hija, que est\u00e1n solas, aisladas. He encontrado una fuerza y un coraje que ni siquiera es rabia, debido a la violencia f\u00edsica, la violencia del gobierno, la violencia econ\u00f3mica. Es dif\u00edcil ser mujer. Duele. No muestro mi cara, no doy mi nombre, pero doy mi voz y mi fuerza.\u00bb<\/p>\n<p>\u200d<\/p>\n<p><strong>Un programa de regularizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Nina est\u00e1 mirando la hora en su celular, tiene que ir a trabajar pronto. Se queja de dolor en el hombro.<\/p>\n<p>\u00abLlevo meses esperando una cita en <em>M\u00e9dicos del Mundo<\/em>. Llevo 16 a\u00f1os limpiando y ya tengo 50 a\u00f1os. Me empieza a pesar\u00bb, confiesa.<\/p>\n<p>La queja sobre su dolor no dur\u00f3 mucho. Nina menciona de inmediato el programa de regularizaci\u00f3n anunciado por el gobierno federal en 2021 y del cual no tenemos nuevos detalles hasta la fecha de hoy.<\/p>\n<p>El gobierno ha prometido un anuncio sobre este tema para finales de la primavera. Pero el mes de mayo est\u00e1 llegando a su fin y los migrantes indocumentados no saben c\u00f3mo se aplicar\u00e1 la medida, ni si se aprobar\u00e1.<\/p>\n<p>\u00abNo creo que la gente entienda que las personas indocumentadas no tienen una cuenta bancaria, no tienen acceso a atenci\u00f3n m\u00e9dica subsidiada, no tienen planes de apoyo, no tienen planes de pensiones. Antes incluso me desplazaba en bicicleta, pero ya no quiero montarla, porque hace dos o tres a\u00f1os la polic\u00eda empez\u00f3 a multar a la gente en los carriles bici y estoy en riesgo incluso por cosas tan b\u00e1sicas\u00bb, dice Nina<\/p>\n<p>A pesar de todo, vive su vida lo mejor que puede. \u00abHay d\u00edas en los que no estoy de buen humor. Hay momentos por la noche en los que me es imposible dormir. Estoy integrada, hablo franc\u00e9s. Mi hija, que tiene 29 a\u00f1os, obtendr\u00e1 su residencia permanente porque hemos separado nuestros expedientes y ella ha solicitado por razones humanitarias y compasivas, lo que me hace feliz\u00bb.<\/p>\n<p>Nina seguir\u00e1 activa en su lucha y en la de todas las personas sin estatus. No da la cara, pero seguir\u00e1 haciendo o\u00edr su voz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>*Nina Gonz\u00e1lez es el seud\u00f3nimo utilizado por esta activista.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Fuente: <\/em><a href=\"https:\/\/www.laconverse.com\/articles\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\">https:\/\/www.laconverse.com\/articles\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Mar\u00eda Gabriela Aguzzi, La Converse, 31 de mayo de 2024 &nbsp; Cuando Nina Gonz\u00e1lez* habla ante el p\u00fablico o los medios de comunicaci\u00f3n en nombre del Comit\u00e9 de Mujeres del Centro de Trabajadores Inmigrantes (ILC, por sus siglas en ingl\u00e9s), siempre lleva mascarilla y gafas. La idea es que nadie pueda ver su rostro, pero que podamos escuchar su voz. Al igual que decenas de miles de personas en Canad\u00e1, unas 500.000, seg\u00fan las estad\u00edsticas del gobierno federal, Nina vive escondida porque no tiene papeles. Esta activista por los derechos de las mujeres lleg\u00f3 a Montreal con su hija, que entonces ten\u00eda 14 a\u00f1os, en 2008. 16 a\u00f1os despu\u00e9s, a los 50 a\u00f1os, Nina parece una ni\u00f1a, lo que corresponde a su estilo de vestir. Sus ojos son grandes, al igual que su sonrisa, rasgos que la gente no suele ver. En Canad\u00e1, pens\u00f3 que hab\u00eda ganado la loter\u00eda, ya que estaba descubriendo una paz que nunca hab\u00eda conocido. V\u00edctima de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica, abandono y precariedad constante en Bogot\u00e1, salir de Colombia le dio una nueva oportunidad de vida. Pero saborear esta paz dur\u00f3 poco para esta madre soltera, que mueve las manos elocuentemente cuando habla. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1003083,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9534],"tags":[12902,13919,13917,9847,9352,13918],"type-activite":[],"class_list":["post-1003082","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia","tag-activista","tag-asilio","tag-indocumentados","tag-montreal-es","tag-mujeres","tag-servicio-de-imigracion"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte - Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte - Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Escrito por Mar\u00eda Gabriela Aguzzi, La Converse, 31 de mayo de 2024 &nbsp; Cuando Nina Gonz\u00e1lez* habla ante el p\u00fablico o los medios de comunicaci\u00f3n en nombre del Comit\u00e9 de Mujeres del Centro de Trabajadores Inmigrantes (ILC, por sus siglas en ingl\u00e9s), siempre lleva mascarilla y gafas. La idea es que nadie pueda ver su rostro, pero que podamos escuchar su voz. Al igual que decenas de miles de personas en Canad\u00e1, unas 500.000, seg\u00fan las estad\u00edsticas del gobierno federal, Nina vive escondida porque no tiene papeles. Esta activista por los derechos de las mujeres lleg\u00f3 a Montreal con su hija, que entonces ten\u00eda 14 a\u00f1os, en 2008. 16 a\u00f1os despu\u00e9s, a los 50 a\u00f1os, Nina parece una ni\u00f1a, lo que corresponde a su estilo de vestir. Sus ojos son grandes, al igual que su sonrisa, rasgos que la gente no suele ver. En Canad\u00e1, pens\u00f3 que hab\u00eda ganado la loter\u00eda, ya que estaba descubriendo una paz que nunca hab\u00eda conocido. V\u00edctima de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica, abandono y precariedad constante en Bogot\u00e1, salir de Colombia le dio una nueva oportunidad de vida. Pero saborear esta paz dur\u00f3 poco para esta madre soltera, que mueve las manos elocuentemente cuando habla. [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pages\/Comite-pour-les-droits-humains-en-Amerique-latine\/154761649747\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-06-11T17:44:43+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"853\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Actions Urgentes\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@CDHAL\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@CDHAL\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Actions Urgentes\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Actions Urgentes\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f1fccb9b1c46856e6215fc443ca7ec30\"},\"headline\":\"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte\",\"datePublished\":\"2024-06-11T17:44:43+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/\"},\"wordCount\":2571,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/06\\\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg\",\"keywords\":[\"activista\",\"asilio\",\"indocumentados\",\"Montr\u00e9al\",\"mujeres\",\"servicio de imigraci\u00f3n\"],\"articleSection\":[\"Noticia\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/\",\"name\":\"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte - Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/06\\\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg\",\"datePublished\":\"2024-06-11T17:44:43+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/06\\\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/06\\\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg\",\"width\":1280,\"height\":853},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Bienvenido\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/\",\"name\":\"Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"CDHAL\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#organization\",\"name\":\"Comit\u00e9 por los Derechos Humanos en Am\u00e9rica Latina\",\"alternateName\":\"CDHAL\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/CDHAL_favicon.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/CDHAL_favicon.png\",\"width\":512,\"height\":512,\"caption\":\"Comit\u00e9 por los Derechos Humanos en Am\u00e9rica Latina\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/pages\\\/Comite-pour-les-droits-humains-en-Amerique-latine\\\/154761649747\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/CDHAL\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/cdhal.ddhh\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/CDHALQuebec\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.cdhal.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f1fccb9b1c46856e6215fc443ca7ec30\",\"name\":\"Actions Urgentes\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte - Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte - Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine","og_description":"Escrito por Mar\u00eda Gabriela Aguzzi, La Converse, 31 de mayo de 2024 &nbsp; Cuando Nina Gonz\u00e1lez* habla ante el p\u00fablico o los medios de comunicaci\u00f3n en nombre del Comit\u00e9 de Mujeres del Centro de Trabajadores Inmigrantes (ILC, por sus siglas en ingl\u00e9s), siempre lleva mascarilla y gafas. La idea es que nadie pueda ver su rostro, pero que podamos escuchar su voz. Al igual que decenas de miles de personas en Canad\u00e1, unas 500.000, seg\u00fan las estad\u00edsticas del gobierno federal, Nina vive escondida porque no tiene papeles. Esta activista por los derechos de las mujeres lleg\u00f3 a Montreal con su hija, que entonces ten\u00eda 14 a\u00f1os, en 2008. 16 a\u00f1os despu\u00e9s, a los 50 a\u00f1os, Nina parece una ni\u00f1a, lo que corresponde a su estilo de vestir. Sus ojos son grandes, al igual que su sonrisa, rasgos que la gente no suele ver. En Canad\u00e1, pens\u00f3 que hab\u00eda ganado la loter\u00eda, ya que estaba descubriendo una paz que nunca hab\u00eda conocido. V\u00edctima de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica, abandono y precariedad constante en Bogot\u00e1, salir de Colombia le dio una nueva oportunidad de vida. Pero saborear esta paz dur\u00f3 poco para esta madre soltera, que mueve las manos elocuentemente cuando habla. [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/","og_site_name":"Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pages\/Comite-pour-les-droits-humains-en-Amerique-latine\/154761649747","article_published_time":"2024-06-11T17:44:43+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":853,"url":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Actions Urgentes","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@CDHAL","twitter_site":"@CDHAL","twitter_misc":{"Escrito por":"Actions Urgentes","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/"},"author":{"name":"Actions Urgentes","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#\/schema\/person\/f1fccb9b1c46856e6215fc443ca7ec30"},"headline":"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte","datePublished":"2024-06-11T17:44:43+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/"},"wordCount":2571,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg","keywords":["activista","asilio","indocumentados","Montr\u00e9al","mujeres","servicio de imigraci\u00f3n"],"articleSection":["Noticia"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/","url":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/","name":"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte - Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg","datePublished":"2024-06-11T17:44:43+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg","contentUrl":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/6659e71d648887900a0bb42f_Nina-Gonzalez-1-Large.jpeg","width":1280,"height":853},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/nina-gonzalez-un-visage-clandestin-une-voix-forte\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Bienvenido","item":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Nina Gonz\u00e1lez: un rostro clandestino, una voz fuerte"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#website","url":"https:\/\/www.cdhal.org\/","name":"Comit\u00e9 pour les droits humains en Am\u00e9rique latine","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#organization"},"alternateName":"CDHAL","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.cdhal.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#organization","name":"Comit\u00e9 por los Derechos Humanos en Am\u00e9rica Latina","alternateName":"CDHAL","url":"https:\/\/www.cdhal.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CDHAL_favicon.png","contentUrl":"https:\/\/www.cdhal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CDHAL_favicon.png","width":512,"height":512,"caption":"Comit\u00e9 por los Derechos Humanos en Am\u00e9rica Latina"},"image":{"@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pages\/Comite-pour-les-droits-humains-en-Amerique-latine\/154761649747","https:\/\/x.com\/CDHAL","https:\/\/www.instagram.com\/cdhal.ddhh\/","https:\/\/www.youtube.com\/user\/CDHALQuebec"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.cdhal.org\/#\/schema\/person\/f1fccb9b1c46856e6215fc443ca7ec30","name":"Actions Urgentes"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1003082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1003082"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1003082\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1003083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1003082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1003082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1003082"},{"taxonomy":"type-activite","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdhal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/type-activite?post=1003082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}