Artículo original redactado por el Colectivo Nacional de Comunicación del MAB
Desde 1997, año que marcó el primer Encuentro Internacional de Poblaciones Afectadas por Represas, el 14 de marzo se reconoce como el Día Internacional de Movilización contra las Represas, en favor de los ríos, el agua y la vida. Con motivo de esta fecha, se organiza a lo largo de la semana una serie de actividades, manifestaciones, reuniones y diversas acciones para proteger los cursos de agua y oponerse a la construcción de represas. Impulsadas principalmente por el Movimiento de Afectados por Represas (MAR) y el Movimiento Internacional de Personas Afectadas, estas iniciativas ya se han realizado en varios países, incluidos Timor Oriental, República Democrática del Congo, Panamá, Colombia y Costa Rica.
Esta fecha coincide también con el aniversario de la creación en Brasil del Movimiento de Afectados por Represas (MAB), que este año celebra sus 35 años. Según Soniamara Maranho, miembro de su coordinación nacional, se destacan dos lecciones principales de este recorrido: por un lado, el Movimiento ha sabido evolucionar constantemente para responder a los contextos cambiantes y a las tensiones generadas por los sistemas capitalista e imperialista sobre las poblaciones afectadas; por otro lado, esta experiencia ha favorecido su participación en la creación del Movimiento Internacional de Personas Afectadas por Represas y la Crisis Climática, del cual es uno de los iniciadores. Ella aclara que esta estructura permite tanto compartir más de tres décadas de experiencia como fortalecer una dinámica de unidad a nivel internacional, especialmente en el marco del IV Encuentro Internacional de Comunidades Afectadas por Represas y la Crisis Climática, organizado en Brasil en 2025.
«La otra lección es reinventarnos, en el sentido de que estamos comprometidos en un proceso de reconocimiento de las personas afectadas; hoy también somos un movimiento de personas afectadas por crímenes socioambientales, inundaciones, lluvias y minería. Por lo tanto, ampliamos nuestra visión, que va más allá de las personas afectadas por represas, porque queremos construir un proyecto energético popular y un orden diferente al sistema capitalista e imperialista», concluyó Maranho.
Las movilizaciones, iniciadas a comienzos de semana, continúan hasta el 14 de marzo y se extenderán hasta el 22 de marzo, con motivo del Día Mundial del Agua. En el corazón de esta movilización, un mensaje común: «Las personas afectadas defienden sus derechos, su soberanía y la paz». Los participantes reclaman, en particular, una revisión de la Ley 14.755, conocida como Política Nacional de Derechos de las Poblaciones Afectadas por Represas (PNAB), al tiempo que plantean demandas específicas de cada territorio. Hasta ahora, estas acciones han reunido participantes en una decena de estados brasileños, incluidos Bahía, Ceará, Espírito Santo, Maranhão, Minas Gerais, Pará, Paraíba, Paraná, Río Grande do Sul, Rondônia y Santa Catarina.
En Río Grande do Sul, las poblaciones afectadas reclaman seguridad alimentaria
Familias afectadas de cuatro regiones de Río Grande do Sul participaron el jueves 12 en la jornada de movilización organizada por el MAB. La tarde comenzó con una reunión de las personas afectadas, centrada principalmente en la cuestión de la seguridad alimentaria.
Casi dos años después de las importantes inundaciones que afectaron al estado, muchas familias siguen viendo su vida cotidiana alterada por la falta de viviendas adecuadas, lo que las expone a condiciones de precariedad y a una inseguridad alimentaria persistente.
Juraci Padilha dos Santos, de la coordinación del MAB en el Valle de Taquari, destacó la dificultad de identificar a las personas afectadas, garantizar el acceso a los programas de vivienda y luchar contra la inseguridad alimentaria: «Estamos aquí, en nuestras comunidades, esperando, esperando y esperando. Estamos sin hogar y con hambre por un problema del que no somos responsables. Hoy es tiempo de reflexionar: lo que destruyeron por codicia, ahora nos falta», declaró una mujer afectada.
El encuentro se realizó en presencia de Milton Luiz Bernardes Ferreira, superintendente del Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA) de Río Grande do Sul, así como de Glauto Lisboa Melo Junior, responsable regional de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab). Ambos afirmaron que todas las personas afectadas recibirán canastas básicas de alimentos, y Milton precisó que «todo lo que queda por entregar se entregará».
Al final de la asamblea, los participantes marcharon hasta el Palácio do Piratini, sede del gobierno del estado, para llamar la atención del gobernador sobre otras dificultades relacionadas con eventos climáticos extremos. Entre las principales demandas se encuentran la implementación de una política pública dedicada a los derechos de las poblaciones afectadas por la crisis climática, el reconocimiento de todas las personas afectadas, el apoyo a la reubicación de Estrela y el desarrollo de un programa de educación ambiental para jóvenes.
En Pará, las poblaciones afectadas denuncian los megaproyectos en la Amazonía
En este estado, las movilizaciones se oponen a tres grandes megaproyectos: las vías navegables Araguaia-Tocantins y Tapajós, que implican transformaciones irreversibles de los cursos de agua, incluida la extracción de formaciones rocosas y la modificación de su trazado para facilitar el transporte de mercancías, poniendo en riesgo la pesca artesanal y la salud de las poblaciones locales. También se oponen al proyecto de la carretera Liberdade.
La campaña de movilización abarca cinco regiones: el área metropolitana de Belém, Bajo Tocantins, Xingu, Tapajós y el territorio Araguaia-Tocantins. En estos espacios, el Movimiento realiza diversas acciones, manifestaciones públicas, asambleas, debates, marchas y acciones directas para denunciar las violaciones de derechos humanos sufridas por las comunidades afectadas.
En Bahía, las personas afectadas reclaman la aprobación de la política estatal
Durante un seminario realizado en la Asamblea Legislativa de Bahía (ALBA), dedicado a la implementación de una Política Estatal sobre los derechos de las poblaciones afectadas por represas (PEAB), el Movimiento reclamó la adopción de un proyecto de ley actualmente en discusión. Este texto prevé medidas que regulen todo el ciclo de vida de las represas, desde su planificación hasta su desmantelamiento, incluyendo construcción, explotación, ampliación y mantenimiento. También contempla medidas de emergencia en caso de fugas o rupturas, en un marco donde la autorización ambiental es competencia exclusiva, compartida o subsidiaria del estado de Bahía.
Traducido por Yohan Leclerc
Fuente: https://mab.org.br/2026/03/14/no-brasil-e-no-mundo-populacoes-atingidas-se-mobilizam-em-semana-de-luta/