Abr 22

Cuba confirma conversaciones con funcionarios estadounidenses y desea el fin del bloqueo energético de Trump

Artículo original escrito por Al Jazeera Staff

Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba declaró que los intercambios con Washington fueron «respetuosos y profesionales» y no incluyeron amenazas.

El gobierno cubano confirmó haber mantenido recientemente conversaciones en La Habana con funcionarios de Estados Unidos, mientras las tensiones siguen siendo altas entre ambos países debido al bloqueo energético impuesto por Washington al país caribeño.

Alejandro García del Toro, director general adjunto encargado de los asuntos estadounidenses en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, declaró el lunes que la delegación estadounidense incluía subsecretarios de Estado, mientras que la delegación cubana contaba con representantes a nivel de viceministro de Relaciones Exteriores.

García del Toro afirmó que la delegación estadounidense no emitió ninguna amenaza ni fijó plazos, contrariamente a lo que habían informado algunos medios estadounidenses.

«Todo el intercambio se llevó a cabo con respeto y profesionalismo», afirmó.

En declaraciones recogidas por el periódico del Partido Comunista cubano Granma, García del Toro subrayó que el levantamiento del bloqueo petrolero estadounidense, vigente desde hace tres meses, constituía «una prioridad absoluta» para el gobierno cubano en las conversaciones, y acusó a Washington de «chantaje» por amenazar con imponer aranceles a los países que exportan petróleo a Cuba.

«Este acto de coerción económica es un castigo injustificado para toda la población cubana», declaró.

«También es una forma de chantaje global contra Estados soberanos, que tienen pleno derecho a exportar combustible a Cuba, de acuerdo con los principios del libre comercio», añadió.

El medio estadounidense Axios informó el viernes que funcionarios de la administración del presidente estadounidense Donald Trump mantuvieron varias reuniones en La Habana el 10 de abril, incluso con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro. Estas reuniones marcan la primera vez desde 2016 que diplomáticos estadounidenses viajan a Cuba en el marco de una nueva iniciativa diplomática.

Según informes, funcionarios estadounidenses han establecido varias condiciones para continuar las negociaciones con Cuba, entre ellas la liberación de presos políticos destacados, el fin de la represión política y la liberalización de la economía en dificultades de la isla.

La agencia de noticias Reuters indicó que las propuestas estadounidenses para Cuba también incluyen permitir la entrada de terminales de internet Starlink de Elon Musk en el país, así como otorgar compensaciones a ciudadanos y empresas estadounidenses por los bienes confiscados por Cuba tras la Revolución cubana de 1959. Washington también está preocupado por la influencia de potencias extranjeras en la isla, señaló un funcionario estadounidense a la agencia.

Donald Trump insinuó una posible intervención militar en Cuba y advirtió sobre la imposición de aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla. El bloqueo de combustible ha agravado la crisis económica y energética de Cuba, generando advertencias sobre una catástrofe humanitaria.

Los cubanos también se han preparado para un posible ataque tras las repetidas advertencias de Donald Trump de que el país sería «el siguiente» después de su guerra contra Irán y el secuestro por parte del ejército estadounidense del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero.

La semana pasada, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel declaró que su país estaba preparado para luchar si Estados Unidos cumplía sus amenazas.

Los líderes de México, España y Brasil expresaron el sábado su preocupación por la «situación dramática» en Cuba y pidieron un «diálogo sincero y respetuoso».

El canciller alemán Friedrich Merz declaró el lunes que no existe justificación alguna para un ataque estadounidense contra Cuba.

«La capacidad de defenderse no implica el derecho a intervenir militarmente en otros Estados cuando sus sistemas políticos no coinciden con lo que otros podrían desear», afirmó.

Boletín